Baños de Bosque, la energía sanadora de la naturaleza. - Brujito Maya
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Baños de Bosque, la energía sanadora de la naturaleza.

Baños de Bosque, la energía sanadora de la naturaleza.

Por Gabriel Mariano Rugiero/ Instagram @brujitomaya

 

En Japón existe una expresión que identifica los dones de la naturaleza y los baños de bosque: “shinrin-yoku”. La Agencia Forestal de Japón concibió el concepto a principio de la década de los ochenta destacando los beneficios y propiedades sanadoras de pasar tiempo en la naturaleza absorbiendo las cualidades curativas de los árboles y su entorno. Casi dos tercios de Japón están cubiertos de bosques y ellos prestan un especial cuidado al paisajismo y la belleza de sus jardines en templos y monasterios. Entienden que la belleza y la armonía es parte del proceso para recuperar la salud.

Somos bosque. Los árboles están conectados entre sí por las raíces. El Gran Árbol Padre cobija a todos, y se conectan entre ellos, comunicándose las necesidades y procesos del bosque. Es una imagen bellísima, los árboles hablando entre sí en su propia lengua.

Para el sintoísmo, una de las religiones oficiales del Japón, el bosque es la morada de espíritus y semidioses. Los kami, espíritus divinos, poblaban los bosques e interactuaban con los humanos. En la película “La Princesa Mononoke” de Hayao Miyasaki, Ashitaka, un príncipe de una aldea japonesa, queda atrapado en el bosque después de una maldición. Allí se enamora de Mononoke Hime, una princesa del bosque, y viven una espectacular aventura, donde ambos enfrentan demonios malignos que cubren de oscuridad lagos, valles, colinas. Finalmente ambos logran devolverle la cabeza al gran espíritu del bosque y se logra reestablecer la armonía, devolviéndole la fertilidad y vida al lugar. La presencia de espíritus divinos y energías en la naturaleza, están presente en las creencias y mitología de todas las culturas.  Los árboles también están animados y tienen vida, están llenos de espíritu. En “shinrin-yoku” el aura de los árboles nos envuelve con su energía, elevando nuestra vibración, y sanándonos. La mayoría de los seres humanos perdieron la capacidad de ver a estos “espíritus de la naturaleza”, pero es posible. Los canales y chamanes son conscientes de su presencia, interactúan y trabajan con ellos.

Retírate a  un lugar apartado, una selva, un bosque, una cascada (las cascadas también están llenas de devas y ondinas, espíritus de la naturaleza), rodeado de árboles. Deja que la energía del lugar te envuelva. Camina sin rumbo, hasta que encuentres un lugar acogedor que te este llamando. Siéntate en silencio a meditar. Respira profundo. Siente la presencia invisible de esos seres luminosos a tu alrededor, conecta con ellos. Recibe su baño de luz. Siente como la naturaleza y todo a tu alrededor recarga tus baterías. Entra en comunión con el espíritu de los árboles. Percibe sus voces. Toma de ellos su purificación y sanación. Permaneces un tiempo en ese estado. Y cuando estes listo, vuelve de a poco a tomar conciencia de tu cuerpo y el espacio que te rodea, moviendo suavemente manos, piernas, pies, como despertando lentamente. Conserva esta hermosa energía, algo sucedió, algo ocurrió y se transformó, permanece en armonía.

 

Publicado en la edición impresa de DIARIO POPULAR, el 19 de noviembre del 2023
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