Experiencias de contacto extraterreste en primera persona - Brujito Maya
2056
post-template-default,single,single-post,postid-2056,single-format-standard,bridge-core-2.6.9,qode-page-transition-enabled,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_grid_1300,qode-theme-ver-25.4,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-6.6.0,vc_responsive

Experiencias de contacto extraterreste en primera persona

Experiencias de contacto extraterreste en primera persona

Por Gabriel Mariano Rugiero/ Instagram @brujitomaya

El domingo pasado, en esta columna, conté mi asombrosa experiencia de contacto telepático con un Ser de las Estrellas, más precisamente un Arcturiano. Sus primeras palabras fueron: “te estábamos esperando”, al que siguieron gran cantidad de encuentros y mensajes. Corría el 2012, un año emblemático que había despertado el interés de la gente y los medios de comunicación, debido a la famosa profecía maya. Mal interpretada, muchos medios publicaron la noticia sensacionalista sobre el anuncio del fin del mundo. Lo que en realidad llegaba a su fin era un ciclo de 5200 años, y el comienzo de un nuevo tiempo. En mi libro de Predicciones 2012 (escrito un año antes, en el 2011 y publicado por Ed. Perfil) expliqué detalladamente este proceso y lo que realmente los mayas habían vaticinado en sus profecías. Ese mismo año yo mismo estaba viviendo un profundo proceso de transformación interior y crecimiento personal, canalizando mensajes de los Maestros Ascendidos a través de los Registros Akáshicos. Así fue como en una de esas canalizaciones “sintonicé” a un Ser de las Estrellas, o para ser más exacto y cuidadoso con las palabras debería decir: “ellos me contactaron a mí”. Me gustaría explicar esto: para que se produzca el fenómeno de conexión telepática ambos extremos deben estar abiertos y disponibles para la comunicación: emisor y receptor. Yo lo estaba. Fue entonces cuando se produjo el contacto. Ellos me explicaron (cuando hablo de ellos me refiero a los Hermanos Arcturianos, provenientes de Alfa Centauri) que seguían de cerca la evolución del Planeta Tierra y sus habitantes, y que me monitoreaban. Durante años me estuvieron preparando para el contacto, proporcionándome información, muchas veces en sueños, propiciando encuentro con personas específicas que debían darme un mensaje, un taller, y todo eso era parte de mi aprendizaje hasta el momento de nuestro encuentro, entre ellos el gran investigador Fabio Zerpa y uno de sus más allegados colaboradores: Victor Jara, con los que allá por la década del 90 tuve el honor de trabajar, en su programa de radio y revista El Punto Azul. Cuando estuve preparado y libre de prejuicios, por fin sucedió el contacto. Es importante aclarar que “nuestros tiempos” no son los tiempos de ellos. Un año en la tierra puede equivaler a un segundo en una lejana galaxia. Nuestra dimensión del tiempo y el espacio es diferente a la de ellos, de hecho los Hermanos de las Estrellas no necesitan recorrer largas distancias para llegar al sistema Solar, como pensamos nosotros, ellos viajan interdimensionalmente. Ya lo explicaré con mayor detenimiento más adelante, por ahora lo importante es saber que ellos pueden dar “saltos cuánticos” y materializarse en cualquier punto de la galaxia si lo desean. Eso es lo que estaba sucediendo en ese encuentro. Yo me estaba conectando desde la Tierra, mientras que ellos se encontraban a millones de años luz en la estrella de Arcturus. Para muchos puede parecer una novela de ciencia ficción, lo sé, pero no lo es. Cada uno decidirá por si mismo si resuena con esta información. Aquellos que tengan que recibirla la aceptaran como real, incluso sumarán sus propias experiencias, y los demás ya les llegará el momento. “Por sus vibraciones los conocereís”, como me explicaron. Aquel primer encuentro de contacto extraterreste había sido programado, y me esperaba vivir asombrosas experiencias por delante.

Publicado en la edición impresa de DIARIO POPULAR, el 28 de mayo 2023

Te intereso esta nota? Escríbeme tus comentarios a brujitomaya@gmail.com

 

No Comments

Post A Comment